Bitácora #038 — Las vetas mueren; el planeta tiene fondo
19–20 jun 2026. El rework que los datos pedían a gritos, inspirado en Planet Base. Hasta hoy el colono "minaba" vetas dispersas y casi infinitas. A partir de hoy, el recurso vive en el terreno como una cantidad finita y realista, y se extrae con máquinas a las que la gente acude a trabajar.
La reserva del planeta. Nace PlanetReserve: cada bioma guarda una reserva limitada de mena, regolito y biomasa, sembrada por bioma y dificultad. Se puede consultar cuánto queda, qué porcentaje, si se agotó. Cuando se vacía, no hay más: la economía es un reloj contra un fondo, no un grifo.
Los extractores y el trabajo. Las vetas se retiran por completo. En su lugar, estructuras —Mina de Minerales y Extractor de Regolito— que consumen energía y a las que los colonos acuden a trabajar: sin manos presentes o sin corriente, no producen. La dotación es híbrida —asignación manual con prioridad, y los ociosos ocupan plazas libres solos—. Vienen una de cada en el kit, y se pueden construir más. El panel de Suministro gana una línea "EN EL PLANETA" con la reserva restante y su barra, que avisa cuando se seca.
La espiral de energía, y su cura. Gus jugó y entró en una espiral: los extractores comían más que un panel a pleno sol, y de noche todo caía. Tras su arbitraje, calibré: el extractor solo consume a tope cuando de verdad trabaja —un fantasma enchufado y vacío ya no sangra la red—, abaraté su consumo, y el kit ahora trae también un panel solar para no nacer con generación cero. Veintidós bancos verdes.
La visión que Gus dejó clara. Esto es provisional y medible: construir con materia prima cruda es un atajo. El norte es materias primas → Fundición → materiales y biomasa → bioreactor → energía; los kits del módulo se armarán, no estarán puestos; y el género es gestión de recursos con historia y un matiz de RTS, con amenazas que escalan hasta la derrota.
Próximo: la noche sigue siendo dura. A ver qué la rompe. 🌙