ACERCA DE · BIOMAS
Cada bioma deriva de un mecanismo astrofísico real, y cada uno es un escalón de reto: de b a e crece la dureza. Es un orden pedagógico, no un cerrojo — cada partida elige su mundo.
RETO I · DESÉRTICO DE TORMENTAS
Desiertos de ocre pálido, mares de dunas y tormentas eléctricas espectaculares. Atmósfera tenue, expuesta a impactos menores frecuentes: los cuerpos que el disco de escombros dispersa hacia el interior del sistema. Días largos bajo una estrella implacable; noches frías y secas.


RETO II · SELVA FÚNGICA BIOLUMINISCENTE
Un planeta masivo cuya atmósfera ultra-densa dispersa y extingue la luz estelar. La vida fúngica no se alza: se extiende. Selva baja y densa — arrecifes de micelio, columnas romas, terrazas que abrazan la roca — que brilla en verdes, azules y púrpuras. La fotovoltaica es inviable. Bello y letal.


RETO III · NOCHES GLACIARES
Una inclinación axial extrema (~97°, al estilo de Urano) deja a cada hemisferio meses en luz u oscuridad continua; el contraste térmico alimenta vientos huracanados constantes. Días breves apenas templados y noches glaciares mortales — y bajo el hielo eterno, océanos llenos de vida alienígena.


RETO IV · VOLCÁNICO ACTIVO
Una luna masiva atrapada por un gigante gaseoso. El calentamiento por marea — el mecanismo que mantiene activa a Ío — alimenta volcanes que nunca duermen, mares de lava y cielos de ceniza. Dentro de la magnetosfera, la superficie está bañada en radiación de partículas. El clímax de los retos.

